Como ya estamos acostumbrados parece que duele menos e incluso que no deja de ser anecdótico el hecho de que la llegada de una nueva cita electoral supone un nuevo fracaso de los partidos del área. Cada convocatoria se suceden los fracasos y lo que es peor, esto no tiene pinta de poder enderezarse ni a corto, ni a medio, ni presumiblemente a largo plazo si se sigue por la misma senda. Cada cita con las urnas aparecen distintas siglas sobre el tapete que se devoran entre si en una lucha encarnizada y fratricida por un miserable puñado de votos cada vez más ridículo, los dirigentes de los partidos se empecinan en mantener su insignificante cuota de poder en vez de tener una anchura de miras acorde a la que supone que debe tener quién ostenta dichos cargos, la base, los militantes, se desafían casi como enemigos en vez de verse como camaradas. Este es el panorama que nos encontramos actualmente, que si bien no es distinto al que había antaño si parece más grave ya que a ello se une el hartazgo y cansancio de cientos de militantes “independientes” que no ven una opción política clara y sólida a la que aportar su trabajo y ganas de luchar. Seguramente se tache este artículo de ventajista ya que no milito en ningún partido, seguramente sea así, pero me da igual, he militado y se de lo que hablo. Además, el fin de estas líneas no es hacer una crítica sin más, sino dentro de la mayor humildad, es lanzar un grito desesperado a los afiliados de los distintos partidos para que abran los ojos y se den cuenta de que vamos sin rumbo, las distintas formaciones políticas, asociaciones y demás organizaciones nos dirigimos al abismo del olvido en un breve espacio de tiempo como no enderecemos el timón de la cordura y empecemos a unir esfuerzos por un objetivo mayor, nuestros ideales y los que lucharon por ellos merecen que les honremos con una lucha digna, con un trabajo constante y sobretodo con un camino definido que todos sin excepción deberemos recorrer juntos, mientras vayamos por sendas opuestas no seremos más que rebaños de corderos y nuestro objetivo nos pide que seamos lobos, rabiosos y con ansas por morder y arrancar a los enemigos de nuestra Nación. . Hagamos el esfuerzo, no perdemos nada, porque, por desgracia, casi todo está perdido.M.A.