martes 31 de marzo de 2009

ESPEREMOS QUE LA CRISIS NO NOS CONVIERTA EN CARPANTA.

Como venimos haciendo todos los meses desde inicio de 2008, queremos recordar los iconos españoles que forman el imaginario colectivo de este pueblo. En este mes de marzo dedicaremos este espacio a un entrañable personaje de cómic como es Carpanta. Surgido del lápiz de Escobar en 1947, viene al mundo en los duros tiempos de la posguerra, donde las necesidades que tenía nuestro personaje coincidían con las de una parte importante de las de la sociedad española de entonces. Carpanta es pobre, vive debajo de un puente abandonado durante gran parte de los episodios, aunque en algunos tiene una casa hecha con chapas. No tiene oficio conocido y sobre todo tiene un hambre atroz, que hace que su única obsesión sea el poder comer lo máximo posible. Para su desgracia, los planes de Carpanta para poder llevar algún alimento al estómago siempre se ven frustrados, y tiene que conformarse con soñar con suculentos salchichones y sobre todo con el pollo asado, su manjar predilecto.
El atuendo de Carpanta es muy peculiar, consistente en una camiseta a rayas, cuello alto hasta taparle la boca, sombrero canotier y una pajarita.
Además, Carpanta tiene un amigo, llamado Protasio, que come siempre bien. Este amigo luce una espléndida barriga , antítesis del débil cuerpo de Carpanta.
En estos tiempos de crisis, nada mejor que recordar al pobre Carpanta y esperar que no terminemos convertidos en un semejante a él.

URZ